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Enfermería domiciliaria para Adultos Mayores en Bogotá

¿Por qué mi familiar con Alzheimer se quiere ir de casa? ¿Cómo debo actuar?

Evita que tu familiar con Alzheimer se desoriente

La puerta principal se convierte en el epicentro de la angustia cuando un ser querido con Alzheimer toma su chaqueta, se para frente a la salida y dice firmemente: «Me quiero ir a mi casa». Para las familias, presenciar este momento genera una mezcla desgarradora de impotencia, tristeza y miedo.

¿Por qué quiere irse si ya está en su hogar? Como profesionales en geriatría y cuidado neurológico, entendemos que este comportamiento conocido clínicamente como conducta de vagabundeo o desorientación espacial— no es terquedad ni rebeldía: es una manifestación clara del avance de la neurodegeneración y en este blog entenderemos qué hacer y cómo manejarlo.

Mi familiar con Alzheimer quiere irse de la casa: ¿Por qué ocurre y cómo actuar? 

En los adultos mayores con Alzheimer, la expresión “quiero irme a mi casa” es una situación frecuente a la que se enfrentan familiares y cuidadores. 

Comprender qué hay detrás de esta conducta y aprender a abordarla de manera adecuada puede ayudar a disminuir la ansiedad y la agitación, favoreciendo un cuidado humanizado.  

¿Cuáles son las emociones pueden estar detrás de esta conducta? 

Cuando una persona con Alzheimer manifiesta este deseo, no necesariamente se refiere a un lugar específico. En muchas ocasiones, puede estar expresando una necesidad emocional. 

  • Búsqueda de seguridad: Puede sentirse inseguro, confundido o desprotegido y necesita encontrar nuevamente ese lugar seguro donde en su mente todo tiene sentido.  
  • Desorientación: Los cambios en la memoria pueden provocar que no reconozca su entorno, o que no entienda que hace allí, aunque ya tenga años viviendo en esa casa. 
  • Nostalgia: Puede estar buscando regresar a una etapa de su vida, a personas queridas o a un lugar asociado con recuerdos importantes.  

 

¿Cómo actuar? 

Ante esta situación, la manera en que respondemos puede ayudar a disminuir la ansiedad o, por el contrario, aumentar la agitación. 

Estrategias para saber cómo actuar:  

  • Evita a toda costa discutir: No intentes convencerlo de que está equivocado, esto puede aumentar su frustración y agitación.  
  • Valida sus sentimientos: Reconoce lo que siente, aunque te cueste entenderlo y aceptarlo. Muestra comprensión y bríndale contención. 

  • Bríndale información que lo ayude a tranquilizarse: No es necesario contradecirlo, puedes acompañar su percepción y ofrecerle una respuesta sencilla que le permita sentirse tranquilo y seguro. Por ejemplo: Si la persona dice: “Me quiero ir a mi casa”, puedes responder: 
    “Claro, en un rato nos vamos. No te preocupes, yo te acompaño. Vamos a descansar un momento mientras tanto llega el taxi” o “Parece que va a llover. Creo que es mejor que te lleve mañana cuando haga mejor clima. Por ahora, acompáñame a tomar algo.” 
  • Redirige su atención hacía lo positivo: Invítalo a realizar una actividad que le resulte agradable o familiar, como escuchar música, conversar sobre un tema que sea de su interés, tomar algo o participar en alguna actividad cotidiana que le permita distraerse.  
  • Hazlo sentir seguro y a salvo: Durante estos episodios, la persona mayor puede intentar salir de la casa y comenzar a deambular. Por ello, es importante acompañar, supervisar y mantener la calma, evitando confrontaciones o movimientos bruscos. Procura que permanezca en un espacio tranquilo, familiar y libre de riesgos. 

 


 

En lugar de, mejor .

Frases que pueden ayudar:

 

La comunicación es una herramienta fundamental en el cuidado de una persona con Alzheimer. En lugar de confrontar o corregir, podemos utilizar frases que validen sus emociones y faciliten la tranquilidad:

En lugar de: «Esta es tu casa ahora» Mejor di: «Entiendo que extrañes tu casa. Era un lugar muy importante para ti» 

En lugar de: «No puedes ir a una casa que ya no existe» Mejor di: «Tu casa suena hermosa. Cuéntame más sobre ella» 

En lugar de: «Debes acostumbrarte a vivir aquí» Mejor di: «Sé que este lugar se siente diferente. ¿Cómo puedo ayudarte a sentirte más cómodo?» 

 

 

Hacer de su casa, su hogar:

➡︎ Personaliza su espacio: Incluye fotografías y objetos que formen parte de su historia, como cuadros, manualidades o recuerdos de algún viaje.  

➡︎ Involúcralo en las actividades del día a día: Permítele participar, de acuerdo con sus capacidades, en actividades sencillas como organizar objetos, doblar ropa, regar las plantas, doblar servilletas, entre otros. 

➡︎ Crea un ambiente acogedor: Es importante mantener un entorno tranquilo, con luces cálidas, pocos obstáculos y elementos familiares que lo hagan sentir cómodo y seguro. 

 


 

Si la conducta persiste ¿que hacer? 

Si esta conducta de “quiero irme a mi casa” se vuelve repetitiva, es necesario revisar que puede estar desencadenándola. Se recomienda verificar si hay alguna incomodidad física como dolor, sed, frío, calor, hambre o cualquier otra molestia.  

 

También es importante evaluar si hay algo en su entorno que pueda generarle inseguridad y confusión, como una remodelación reciente de los espacios de la casa, la llegada de una mascota, cambios en la ubicación de los muebles, entre otros.  

Las personas con Alzheimer pueden tener grandes dificultades para identificar y comunicar claramente sus necesidades. Por esto, una conducta que para nosotros sea absurda y difícil de entender para esa persona puede ser una forma de decirnos que algo no está bien.  

Antes de intentar convencerlo de que “ya está en casa”, intentemos comprender qué significa “casa” para él o ella en ese momento. 

 


 

Recomendaciones respaldadas por la OMS

La OMS enfatiza que la prevención del deterioro funcional acelerado en adultos mayores requiere un enfoque multidisciplinario:

  • Estimulación cognitiva continua: Mantener la reserva cognitiva mediante actividades con propósito adaptadas a su capacidad actual.

  • Preservación de la masa muscular (Sarcopenia): El entrenamiento de fuerza adaptado en piernas reduce la inestabilidad al caminar y previene la pérdida de autonomía funcional.

  • Chequeos médicos preventivos: Descartar causas médicas subyacentes ante cualquier cambio repentino de conducta (infecciones, dolor no detectado, interacción medicamentosa).


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Adicional, ¿Sabías que tras un pequeño accidente cerebrovascular o un bajón de presión, se pierden todas las habilidades de forma repentina, toda la información la encuentras en ¿Qué es la Demencia Vascular? y ¿Cómo reconocerla?

 

¡Esperamos que esta información brindada en este blog sea de gran provecho! Si quedaste con alguna duda, escríbenos a nuestro WhatsApp y no te pierdas nuestros próximos artículos, donde te brindaremos toda la información necesaria para que este viaje del cuidado humanizado, sea mucho más fácil.

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